La portería maldita del Villarreal

Los peores presagios que se intuían en el último minuto del primer acto del partido entre la Real y Villarreal se convirtieron en triste realidad para el equipo castellonense: Andrés Fernández sufrió la rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, lesión confirmada tras la resonancia realizada ya en Castellón. Los servicios médicos del Villarreal están valorando realizar un tratamiento conservador o reparar en el quirófano el ligamento dañado. En ambos casos, se espera una larga convalecencia para Fernández, de entre cuatro y seis meses de duración.

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Un Villarreal con presente y futuro

Un Villarreal efectivo y detallista, con una plantilla de gran presente y esperanzador futuro, confirmó con una nueva goleada al cándido conjunto kazajo, su presencia nuevamente en Europa tres temporadas después con descenso y ascenso de por medio incluido. Tiene el equipo de Marcelino ángel y frescura, sabiduría y pasión. La que aporta el veterano Bruno, sin duda, uno de los mejores centrocampistas de España, o los jóvenes recién aterrizados a El Madrigal como Luciano Vietto, delantero argentino de 20 años por el cual el Villarreal ha desembolsado 5.5 millones de euros al Racing de Avellaneda, autor de dos goles, dotado de velocidad y habilidad. O Espinosa otro veinteañero llegado gratis tras su etapa de formación en el Barça, centrocampista de banda con mucha velocidad y desparpajo.

Ante el Astana, ya en la segunda mitad, se sumaron a la fiesta amarilla Adrián Marín, un adolescente de la casa de 17 años que cubrió el lateral izquierdo y Nahuel, otro argentino nacido en 1996, cinco años presente en la cantera amarilla, ya de pleno derecho en el primer equipo y autor del gol que cerraba la goleada que apabulló al Astana que ha recibido siete goles en dos partidos de un brillante Villarreal.

Con la eliminatoria más que encarrilada, refrescó el equipo Marcelino pensando en la Liga y en el Barça. Oportunidad para ver de inicio a jugadores como Espinosa o Vietto que tan grata sensación están causando en el inicio del curso. Espinosa se fabricó una ocasión tras un lujo en el área kazaja, un reverso con caño incluido. El disparo del futbolista formado en el Barça lo rechazó como pudo el meta del Astana. No así el de Vietto asistido por Moi Gómez, otro chaval de 19 años presente en las convocatorias y formaciones amarillas desde hace dos temporadas. Un gol a los 20 minutos que refrendaba la diferencia entre ambos conjuntos y que refleja la calidad del grupo que maneja el técnico asturiano, feliz por cómo arranca el curso los suyos al igual que sucediese la temporada pasada.

Hubo cambios pero no entró ni en la convocatoria el hermano de Giovani, Jonathan Dos Santos, sin la forma adecuada tras un año en blanco debido a una lesión de ligamentos. El peso del juego recayó de nuevo en Manu Trigueros, que ha dado un paso adelante consolidado como pareja de Bruno en la medular. Descansó el de Artana en el banquillo hasta el descanso.

El juego, como cabía esperar, fue cosa del Villarreal inferior solamente en el físico a un Astana con más voluntad que neuronas creativas y que corrió, al igual que una semana atrás, detrás del balón, bien movido por los amarillos, concentrados y en tensión a pesar de la renta conseguida en la ida. Ya en la segunda mitad, repitió Vietto tras una excelente jugada de Jaume Costa. Posteriormente Bruno, de penalti, y Nahuel, confirmaban con rotundidad que el Villarreal, con un excelente presente y un esperanzador futuro, regresa a Europa. A lo grande.

 

 

Plaga de abandonos en Brasil

El Mundial de Brasil 2014 se encamina ya hacia las semifinales, que se disputarán el próximo martes (Brasil-Alemania, 22.00, Telecinco/GolT) y el miércoles (Holanda-Argentina, 22.00, Telecinco/GolT), de la que saldrán los dos equipos que se disputarán la Copa del Mundo el domingo, 13 de julio (21.00, Telecinco/GolT) en el estadio Maracaná. Tres semanas después de arrancase la competición, 28 selecciones ya se han despedido del torneo tras caer eliminadas, aunque algunos de sus jugadores tuvieron que hacer las maletas mucho antes. También los hay que a pesar de haber superado todas las eliminatorias no podrán participar en los encuentros que restan por problemas físicos. Con la lesión de Di María ayer en el encuentro de Argentina ante Bélgica, ya son diez los jugadores que se han visto obligados a abandonar la competición.

Di María, lesión muscular en el aductor derecho

El extremo argentino fue sustituido en el minuto 32 de la primera mitad del partido ante Bélgica tras realizar un mal gesto en un disparo a portería. Di María encaró a Kompany, se hizo un hueco cerca del área y al rematar con la pierna izquierda se produjo una lesión en el aductor. En ese momento, el jugador era plenamente consciente de lo ocurrido, por lo que se desplomó desconsolado sobre el césped. La ausencia del futbolista del Madrid, goleador en el partido de octavos ante Suiza (1-0), es una baja notable para el seleccionador, Alejandro Sabella, que en el partido de ayer colocó a Enzo Pérez en la posición de 'El Fideo'.

No ha sido Di María el único jugador argentino con problemas físicos durante el Mundial. Frente a Nigeria, el 'Kun' Agüero también tuvo que ser sustituido tras producirse un desgarro en el muslo izquierdo. A pesar de que las primeras valoraciones situaban fuera del Mundial al delantero del Manchester City, ante Bélgica ocupó el banquillo, si bien no disputó ningún minuto con la albiceleste. No podrá hacerlo, sin embargo, Di María, para el que los médicos han determinado un plazo de dos semanas de reposo.

Neymar, fractura en la tercera vértebra lumbar

Seguramente, el golpe recibido por la estrella de Brasil durante el partido de cuartos ante Colombia (2-1) sea una de las imágenes más dolorosas que ha dejado el Mundial hasta el momento. Zuñiga, lateral derecho golpeó en la espalda con la rodilla al jugador de La Canarinha con tal fuerza que le fracturó la tercera vértebra lumbar. La acción ni siquiera fue merecedora de tarjeta, algo que ha alterado notablemente los ánimos de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), que exige una sanción para el jugador colombiano.

Neymar, sobre el que descansaban gran parte de las aspiraciones de Brasil y que había sumado cuatro goles una asistencia, fue retirado en camilla del estadio Fortaleza y trasladado de inmediato al hospital. Allí se le realizaron diversas pruebas que revelaron el alcance de una lesión que le tendrá apartado del fútbol entre cuatro y seis semanas. El jugador ya se encuentra en su domicilio de São Paulo tras abandonar ayer la concentración de su selección en helicóptero.

De Jong, lesión en la ingle

Otra semifinalista que ha sufrido bajas en sus filas es la Holanda de Van Gaal. Vigente subcampeona del mundo, la 'oranje' había demostrado una gran solidez en la primera fase, donde goleó a España (1-5) y no cedió un solo punto en los otros dos partidos ante Australia (2-3) y Chile (2-0), en parte gracias al trabajo en el centro del campo de De Jong. El jugador del Milan resultaba imprescindible para Van Gaal por su capacidad para contener al centro del campo rival. Sin embargo, durante el partido de octavos ante México, De Jong tuvo que ser sustituido al producirse una lesión en la ingle en el minuto nueve de partido.

Héctor Moreno, fractura de tibia 

No De Jong el único jugador en caer lesionado durante ese encuentro. Héctor Moreno, central mexicano se llevó la peor parte en una entrada ante Robben, cuando el jugador holandés se disponía a rematar a portería. El central del Espanyol, que trataba de taponar el disparo del delantero, se fracturó la tibia al chocar con la pierna del rival. Tras confirmarse la fractura, Moreno fue intervenido y permanecerá de baja entre cuatro y seis meses.

Coentrão, lesión en el aductor

Aunque si hubo un partido en el que se produjo el desgraciado récord de lesiones en lo que va de campeonato, ese fue el encuentro que disputaron Alemania y Holanda correspondiente a la fase inaugural del grupo G (4-0). Del lado portugués se lastimaron Coentrão y Hugo Almeida. El defensa del Madrid se produjo una lesión muscular de grado 2 en el aductor del muslo derecho, misma dolencia que la del delantero del Besiktas. Mientras que Coentrão fue apartado de la concentración, Almeida, con trabajo específico, siguió formando parte del grupo aunque no volvió a participar con Portugal.

En ese mismo encuentro, también tuvo que retirarse Hummels, por una contusión con hematoma en el muslo. El central del Borussia Dortmund, sin embargo, se recuperó de las molestias y pudo seguir contando para su seleccionador Joaquim Löw.

Onazi, fractura de tibia, peroné y ligamentos

La que probablemente haya sido la entrada más fea de todo el campeonato, fue además la que más perjuicio causó a quien la recibió. Durante el partido de octavos entre Francia y Nigeria (2-0) Matuidi entró con dureza sobre el tobillo izquierdo de Onazi, fracturándole la tibia, el peroné y los ligamentos. A pesar de la fuerza desmedida de la acción, y de las devastadoras consecuencias para el jugador nigeriano, el árbitro solo castigó la jugada con tarjeta amarilla. "No quise hacerle daño, estoy decepcionado porque no soy un mal jugador”, declaró Matuidi; "pido disculpas. Fui a su vestuario para disculparme. Debí haber corrido, pero elegí disputar el balón”. La FIFA decidió valorar la jugada por lo que no hubo mayor castigo para el jugador del PSG.

Von Bergen, rotura de la cavidad ocular

No ha sido Matuidi el único jugador francés que ha provocado el abandono de un rival durante un partido. En el encuentro que midió a Suiza con Francia en el grupo E (2-5) Giroud golpeó en la cara a Von Bergen con la bota. El central suizo comenzó a sangrar ostensiblemente de su ojo y tuvo que ser retirado cuando apenas se habían disputado ocho minutos de partido. La jugada, que tuvo una gran dosis de mala suerte, provocó que el jugador del Young Boys dijera adiós al Mundial al tener rota la cavidad ocular.

Jozy Altidore, desgarre en el isquiotibial posterior

Estados Unidos tampoco se ha librado de la plaga de lesiones. Uno de sus jugadores más importantes, Jozy Altidore, sufrió un desgarre en el isquiotibial posterior de la pierna izquierda en el partido ante Ghana (1-2) en el minuto 22 de la primera parte. A pesar de que los servicios médicos se mostraron optimistas de cara a su posible recuperación, el jugador estadounidense no volvió a participar con su selección. Sí lo pudo hacer, sin embargo, su compañero Dempsey, que en el mismo partido ante Ghana se fracturó la nariz.

Franjic, lesión en los isquiotibiales

El primer partido de Australia en el Mundial también fue el último para Franjic. El defensa, de 26 años, se retiró en el minuto cinco de la segunda mitad tras producirse una lesión en los isquiotibiales durante la derrota ante Chile (1-3). "Trabajas duro para estar en la Copa del Mundo y 50 minutos después (en el primer partido), tu sueño ha terminado", señaló el jugador tras conocer que no volvería a disputar un partido en el Mundial.

Gary Lewin, fractura de tobillo

No es un jugador, pero se lesionó durante un partido de fútbol. El fisioterapeuta de la selección de Inglaterra, Gary Lewin, tuvo que ser retirado en camilla cuando se torció el tobillo al celebrar el gol del empate de Sturridge en el partido ante Italia. Lewin no pudo contener la alegría y en un momento de la celebración saltó sobre una botella de agua que se encontraba en el suelo con su pierna izquierda y se fracturó el tobillo.

Chamberlain, tres semanas de baja

La rodilla derecha de Alex Oxlade-Chamberlain mantiene en vilo a Inglaterra. El extremo del Arsenal, uno de los jóvenes talentos de la selección dirigida por Roy Hodgson, se dañó la rodilla derecha durante el encuentro amistoso que disputaron ayer Inglaterra y Ecuador (2-2) en el Sun Life de Miami. El atacante, de 20 años, sufrió un fuerte golpe y como consecuencia del mismo estará unas tres semanas de baja. Afortunadamente para él, no se han confirmado los peores pronósticos y se ha descartado la rotura de los ligamentos.

"Será un golpe tremendo si lo perdemos", reconoció Hodgson, que sustituyó al jugador en el minuto 63 del encuentro. Ahora, el veterano técnico debe decidir si lo excluye de la lista por lesión.  Tanto Chamberlain como Barkley, dos de las joyas de la nueva camada inglesa, fueron los futbolistas más brillantes en el partido de Miami, que dejó un feo episodio. Valencia, ecuatoriano del Manchester United, y Sterling, del Liverpool, fueron expulsados por agredirse mutuamente.

Si la preocupación es alta en Inglaterra, a Holanda también le entró un tembleque con Van Persie. La estrella del equipo holandés tuvo que ser relevada por el técnico Louis van Gaal en el intermedio del duelo Holanda-Gales (2-0). El delantero del United sufre molestias en una ingle y fue sustituido por precaución. "Creo que fue importante retirarle a tiempo para salvarle de cara al Mundial", expresó después Van Gaal.

La semana pasada, Montolivo (Italia) y Montes (México) sufrieron sendas lesiones de gravedad y se perderán el torneo de Brasil.

“Mi corazón está destrozado”

El delantero Radamel Falcao, lesionado el miércoles durante un partido de la Copa francesa con el Mónaco, sufre una lesión en el ligamento anterior cruzado de la pierna izquierda que le impedirá jugar el próximo Mundial con Colombia. Así lo confirmó a Efe el cirujano luso José Carlos Noronha, especialista de prestigio al que acudió el jugador para hacerse pruebas para conocer el alcance de la lesión, producida tras una dura entrada por detrás de Ertek, del Chasselay.

"No les voy a esconder que mi tristeza es enorme, mi corazón está destrozado, pero cuento con una esperanza del tamaño de un grano de mostaza a la cual me aferro, y es suficiente para creer que mi ilusión por el Mundial todavía está viva. Dios hace posible lo improbable, en Él creo yo", señaló El Tigre. El delantero del Mónaco será sometido a una operación en los próximos días, según anunció el club del Principado en su página web. "Tras la lesión sufrida este miércoles, Radamel Falcao se ha sometido a exámenes médicos. El resultado es que el jugador tiene una lesión del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda. Es necesaria una operación médica en los próximos días", reza el comunicado.

Los exámenes médicos confirman la gravedad del la lesión sufrida por Falcao, que viajó a Oporto para someterse al diagnóstico. El delantero colombiano, de 27 años, se desplazó en avión desde Mónaco hasta la ciudad portuguesa para ver a Noronha, considerado uno de los mayores especialistas mundiales en lesiones de ligamento cruzado. De hecho, el cirujano ha tratado a otras figuras del fútbol internacional como Pepe, Arjen Robben, Ashley Cole, Lucho González o Ricardo Carvalho, entre otros, y publicó hace solo cuatro meses un libro sobre su experiencia en esta materia.

Las pruebas realizadas confirman los peores augurios, ya que el futbolista abandonó el campo con visibles gestos de dolor. La lesión de ligamento que sufre le impedirá jugar el Mundial de Brasil, ya que el tiempo de recuperación se estima en "aproximadamente" en seis meses, de acuerdo con el cirujano José Carlos Noronha. La cita futbolística tendrá lugar en Brasil entre el 12 de junio y el 13 de julio. La selección de Colombia, cabeza del grupo C, está encuadrada con Grecia, Japón y Costa de Marfil.

Geometría de una revolución

No es un grito, es un aullido. Cuando Novak Djokovic destrona 6-2 y 7-6 a Rafael Nadal en la final de Montecarlo, tiemblan sus pulmones por el alarido, se remueven los cimientos de su deporte —el mallorquín cede tras celebrar ocho trofeos seguidos— y se lanzan los biomecánicos a explicar cómo ha sido posible su golpe de estado.

La revolución de Nole, que tiene cinco puntos para propinarle un 6-0 sobre tierra a Nadal, se argumenta desde la física. El español ha construido su brillante currículo sobre la intensidad de sus piernas y las heridas que abre en el revés de sus contrarios su derecha de altísimo bote. El número uno no sufre lo primero y le niega al número cinco lo segundo. Durante el torneo, los contrarios del mallorquín golpean a una media de 1,28m de altura, incómodos, desbordados, obligados a esfuerzos agotadores por encima de la cintura. Nole, de increíble timing, doma y devuelve la pelota de Nadal a 1,06m, cuando aún está subiendo. Donde los demás se defienden, él ataca. El español, orgulloso en la defensa de su título, fuerte como para plantear un segundo set de fuego en el que se adelanta dos veces, no encuentra remedio. Exigido por los brillos de su rival, firma 43 errores no forzados, cede el servicio en blanco cuando sirve por la segunda manga y ve cómo Nole deja Montecarlo convencido de algo que antes no tenía claro: Roland Garros (desde el 26 de mayo), el único grande que le falta, ahí donde Nadal ha ganado siete veces, puede ser suyo en 2013.

“Los primeros seis, siete u ocho juegos fueron increíbles. Es lo mejor que puedo jugar en tierra”, admite el serbio, de menos a más en un torneo que empezó lleno de dudas, mimándose un tobillo dañado. “Para mí es una semana positiva”, le continúa Nadal, que firma tres títulos y dos finales desde que se reincorporó al circuito tras siete meses lesionado con una rotura parcial de ligamento rotuliano y una hoffitis en la rodilla izquierda. “No me pude entrenar durante tres semanas en Mallorca. Hoy \[por ayer\], él fue un poco mejor que yo, y no se le puede ganar sin estar completamente en forma”, añade. “Espero que tendré otra oportunidad de jugar contra él. No estuve tan lejos. Esto no es una tragedia, es deporte”, continúa. “Necesito jugar todos los puntos con la misma intensidad. Me canso más rápido que antes. Aún necesito tiempo. Creo que hay el suficiente de aquí a Roland Garros”.

Este es un tenista que ha hecho un calendario arriesgado para protegerse la rodilla izquierda. Tras siete meses lesionado, Nadal compitió poco más de uno a partir de febrero (balance: tres títulos y una final) y volvió a parar otro (se saltó el Masters 1000 de Miami) en el que no se entrenó todo lo que habría querido porque se trató la articulación y eso le dolió más de lo previsto. Sin los pulmones al ciento por ciento, el mallorquín llega hasta la final de Montecarlo amparado en su leyenda. Le falta chispa ante Dimitrov en cuartos y ante Tsonga en semifinales. Sin la fuerza de siempre en las piernas, le cuesta más rodear la pelota para tirar con su derecha, sufre donde normalmente gobierna (las dejadas) y no puede imponer el alto ritmo de crucero con el que suele ahogar a sus contrarios para conseguir sus victorias. Con la espalda recorrida por una cinta, saca por debajo de su nivel frente al restador más acreditado del circuito, que solo le permite ganar un 31% de los peloteos que inicia con su segundo saque. Ante Djokovic, Nadal intenta levantar un muro. El serbio, decidido, agresivo e imperial, pronto lo llena de grietas.

Nadal debe jugar ahora el Godó de Barcelona, donde debutaría el miércoles, y después Madrid y Roma. Sin embargo, todo su calendario en la gira de tierra está pendiente de dos cosas. Su cuerpo y la preparación de Roland Garros. Pensando en París, Djokovic ha encontrado un trampolín en el sitio más especial para su contrario. El serbio es el único tenista que ha conseguido ganar al español en los tres Masters 1000 que se disputan sobre tierra (Madrid, Roma y Montecarlo). Ayer rompió una racha de tres derrotas seguidas ante el mallorquín. Frenado por la lluvia el año pasado en Roland Garros —el aguacero obligó a suspender la final cuando la dominaba; Nadal consiguió con fiereza el título al día siguiente— su candidatura al título de París queda reforzada. Queda más de un mes para esa cita: tiempo de sobra para que los dos rivales lleguen en su punto máximo y sigan protagonizando un pulso titánico.

El ejemplo Muniesa

Con la respiración entrecortada y una sonrisa que le cubría la cara, el sustituido Henry le bisbiseó: “No sabes lo que estás viviendo”. Fue en el banquillo del Olímpico de Roma, cuando el Barça logró su tercera Champions. Y se lo dijo a Marc Muniesa (Lloret de Mar; 1992), que contaba con 17 años, sorpresa de Guardiola para la final ante el Manchester United, toda vez que no había recambios para el lateral izquierdo y él, aunque central zurdo, se desenvolvía bien por el costado. Pero algo intuía Muniesa, futbolista en perenne batalla e idilio con el fútbol.

A los nueve años, tras pasar una prueba con los benjamines del Barça, le llegó la primera bofetada en forma de extrañas manchas en las piernas. “Vasculitis. Prohibido correr”, diagnosticó el doctor. Por lo que Muniesa se contentó con ver cómo sus amigos pateaban a la pelota en la Penya Barcelonista del pueblo. Un año después, sin embargo, fichó por el alevín del Barça. Por entonces, todo era diversión, carretera y manta con el Ford K de sus padres (jefe de metres y recepcionista en un hotel de Lloret), a toda mecha tras salir del colegio, balón y cena de la fiambrera antes de dormir. Los fines de semana, sin embargo, se quedaba en casa del abuelo Manolo, socio del club –tradición familiar- y mayor fan del niño, siempre con la ilusión de que algún día vistiera la camiseta azulgrana en el Camp Nou. Tenía toda la pinta.

Con 15 años, en edad de Cadete A, Muniesa ya se ensambló en el Juvenil A. No era raro escuchar por los pasillos del Barça que “este llega seguro” o “es el central del futuro”. “Marc no hizo caso porque en casa siempre le dijimos que era el último año, porque a cada temporada echaban a fulanito o menganito…”. Y, en tiempos de vino y rosas, en abril de 2008, se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda. Fue contra el Ciudad de Murcia, en un balón a su espalda, tras el desequilibrio de un rival y el apoyo torcido en el suelo. El problema es que como estaba en edad de crecimiento, debió estar cinco meses sin operarse, fortaleciendo la pierna. Un año parado. Pero al regresar, tras dos partidos en el Juvenil A, saltó al primer equipo. “Quizá Guardiola ha premiado mi esfuerzo y recuperación”, sugirió entonces el futbolista, tan abrumado como ilusionado. E hizo realidad su sueño y el de Manolo puesto que, ante Osasuna, entró en el minuto 51… y se marchó en el 81, expulsado por una entrada como último defensa y pegado a la línea de cal, lejos de ser una ocasión clara de gol. “Estás loco”, le decía Xavi al árbitro, al tiempo que el Camp Nou blandía una pañolada. Luego, en la intimidad, Xavi bromeó: “Vaya mocadorada [pañolada] máquina, la que has liado”. No pesó en Guardiola esa tarjeta roja, puesto que le citó para la final de la Champions. Éxito relativo porque dos días después jugó con el juvenil y tardó otros dos años en volver a Primera. Debutó en Europa ante el Bate Borisov, luego Leverkusen y también Getafe. Hasta que el director deportivo, Andoni Zubizarreta, anunció: “Muniesa, Bartra, Montoya y Dos Santos tendrán ficha del primer equipo el año que viene”. Una alegría que le duró bien poco.

En el primer partido de esta pretemporada, frente al Hamburgo, una nueva bola a la espalda, un nuevo salto y una nueva mala caída, aunque con la otra pierna. Rotura de ligamentos. Pero los cientos de mensajes de apoyo -el que más le animó fuel el de Puyol, su ídolo-, recompusieron su moral, sabedor, después de que su padre pasara por quimioterapia para superar una enfermedad, de lo que importa en esta vida. “¡Dentro de poco estaré dando guerra!”, escribió en Twitter, al tiempo que se centró en los estudios, puesto que cursa segundo de ADE. Ahora toca de nuevo balón y hoy, posiblemente, después de que el jueves recibiera el alta, volverá a calzarse las botas. Pero no actuará en el primer equipo, sino en el filial, que se mide al Hércules.

Aunque por los pasillos ya se lo habían sugerido, nadie del club le pidió al futbolista que jugara en el B, sino que se dirigieron a sus representantes. Muniesa, al contrario de lo que ocurre con muchos del filial, aceptó, por más que le queden seis meses de contrato con el Barça. Pero no siempre es así; Jeffren, Fontàs y Dos Santos, por ejemplo, prefirieron agarrarse a la silla; y Romeu, Nolito y Soriano, también por ejemplo, optaron por salir antes que aguardar a su turno. “Aceptó de buen grado porque es el equipo de sus amigos y quiere coger ritmo”, revelan del club. Es un ejemplo para los canteranos. Y quizá ese sea el camino para jugar un partido más en el primer equipo y volver a cumplir su sueño y el de Manolo.