Jesé, rescatado por los bomberos de un incendio en su casa

Bomberos de la Comunidad de Madrid han socorrido al futbolista del Real Madrid Jesé Rodríguez de un incendio que se ha originado en el sótano de su chalé, y en el que han resultado intoxicadas tres personas, una de carácter grave y otras dos con pronóstico reservado. Se trataba de tres operarios que estaban trabajando en una obra en el garaje del edificio, situado en la exclusiva urbanización de La Finca.

En este cuarto se han originado las llamas, que han sido sofocadas primero por los obreros y luego por los bomberos, pero que han provocado una densa humareda que se ha filtrado por los conductos de ventilación a toda la vivienda. El herido más grave es un trabajador de unos 30 años que tenía las vías respiratorias afectadas por inhalación de humo y quemaduras en el rostro y las manos, y que ha sido atendido y trasladado por el Summa a la Unidad de Quemados del Hospital La Paz. Los otros dos trabajadores sufrían intoxicación por inhalación de humo y han sido evacuados al hospital Puerta de Hierro con pronóstico reservado.

Además, los bomberos, cuyo parque se encontraba muy próximo a la vivienda, tuvieron que rescatar al propio Jesé, ya que anda con muletas debido su grave lesión. El jugador canario, que llevaba viviendo de alquiler desde el pasado 1 de marzo, acababa de llegar de Alemania hace unos días tras operarse del ligamento cruzado. Ninguna otra persona que se encontraba en el lugar tuvo que ser rescatada o sufrió heridas.

Grave lesión de Jesé

Sead Kolasinac, lateral derecho del Schalke, mandó a Jesé Rodríguez al hospital. El mejor canterano que ha producido la academia de Valdebebas en la última década no pasó del minuto cinco de partido, derribado por el defensa rival en una acción que podría dejarle fuera de competición durante seis o siete meses. Tras el partido, el jugador se sometió a una resonancia magnética y los peores presagios se confirmaron: Jesé sufre una rotura del ligamento cruzado. El canario viajará a Augsburgo (Alemania) para ser operado por el doctor Ulrich Boenisch, que ya intervino a otro integrante de la plantilla blanca, Sami Khedira.

Jesé manejaba un balón en la banda derecha del ataque, frente al área rival, cuando Kolasinac le embistió desde su ángulo ciego. El choque, de una fuerza desproporcionada, debió sorprender al delantero, que no consiguió estabilizarse sin dar un mal paso, cargado sobre la rodilla derecha por el peso del contrincante. Cayó al suelo retorciéndose de dolor, con el rival encima de la articulación, y levantó el brazo pidiendo auxilio. Las señales eran estremecedoras. Jesé golpeaba la hierba con rabia mientras se agarraba la parte exterior de la rodilla derecha. Los médicos le hicieron una exploración sobre el terreno y después de ponerle de pie para que midiera su estabilidad mandaron el cambio al banquillo. Los operarios de Cruz Roja recostaron al futbolista en la camilla, lo cubrieron de mantas rojas, y le ajustaron una correa antes de llevárselo. Jesé se cubrió el rostro con las manos mientras sus compañeros, con Pepe a la cabeza, le daban ánimos camino del túnel.

El público permaneció en silencio durante largo tiempo. El infortunio del canario, de 21 años, fue una noticia terriblemente inesperada. En un partido que pretendía servir de exhibición para los jóvenes, la hinchada había despedido a la perla de la cantera fulminada por una acción difícil de explicar sin repasar los antecedentes. Kolasinac fue uno de los defensas más escarnecidos por el 1-6 de la ida. Humillado por Benzema, Cristiano y Bale, el hombre arrastró hacia el partido de vuelta un bagaje de frustración. Autor del único gol del Madrid en el clásico de Liga en el Camp Nou, el canterano Jesé no podrá participar de la vuelta, el próximo domingo en el Bernabéu. "Gracias de todo corazón a cada uno de vosotros, gracias por todos los mensajes de ánimo ....!", tuitéo el jugador poco después de conocerse el alcance de la lesión