Mi experiencia

Antecedentes

El autor de esta web soy yo, un un joven que, desde siempre, ha sido aficionado al deporte y ha practicado fútbol, pádel, tenis y ciclismo entre otros. Con buenos hábitos previos a la práctica deportiva siempre he realizado calentamientos previos para evitar lesiones y comenzar la actividad en buenas condiciones. Las lesiones empezaron a llegar en la época universitaria, donde la práctica deportiva no era tan continuada como en los años anterior y, por tanto, mi forma física no era la mejor, pero no por ello me negaba a practicar deportes en equipo. La primera lesión que tuve fue pinzamiento de menisco interno en la rodilla izquierda, mi primera operación, y un par de años después sufrí la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.

La lesión

La rotura del ligamento cruzado anterior me la produje jugando al fútbol un partido entre amigos en un campo de césped artificial. Decir que mi preparación física en aquel momento no era el más adecuado. Pude escuchar perfectamente cómo algo se rompió en mi rodilla. Caí al suelo sin dolor pero sabiendo que algo había pasado, por lo que me retiré del partido, fui andando con dificultad hasta mi coche y conduje hasta el centro médico más cercano donde me exploraron y descartaron cualquier tipo de rotura, pinzamiento o lesión de importancia después de realizar una radiografía. Tengo que decir que el médico que me atendió erró en su precipitado diagnóstico y días más tarde, con la resonancia magnética hecha se confirmó la rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.

Preoperatorio

Las consultas de traumatología previas a la operación me alarmaron un poco debido al nombre de la lesión, la cual asociaba a larga recuperación, por lo que había leído o visto en televisión sobre los deportistas a los que seguía. Mientras tanto empecé a informarme y leer experiencias de gente en foros de internet y leía de todo, algunas experiencias mejores que otras, técnicas de la cirugía, cirujanos, hospitales, etc…Estas opniones nos pueden dar una visión global pero la mejor visión sobre todo ello nos la ofrecerá un profesional médico especialista en nuestro problema.

Los consejos del traumatólogo para preparar la operación y el postoperatorio fueron dirigidos al tono muscular del cuádriceps. Me dió una hoja con ejercicios de fortalecimiento del cuádriceps ya que, tras la operación, tendría que estar bastante tiempo sin ejercitarlo y ello conllevaría pérdida de tono muscular que más tarde tendría que recuperar. Desde que se produjo la lesión hasta el día de la operación me aconsejó llevar una rodillera ortopédica con anillo de gel para proteger la rótula.

Operación

El día de la operación llegué al hospital, me prepararon para la operación, rasuraron la zona a operar y entré a quirófano. Lo recuerdo como un sitio frío pero con muy buen ambiente y muy buen trato por parte del personal médico. Al poco tiempo de entrar me senté en la camilla y me pusieron la anestesia epidural, que es la misma que se emplea para los partos. El pinchazo apenas me dolió y empezó a hacer efecto rápido. La sensación es un tanto extraña ya que no sientes nada de cintura para abajo. Ya en la camilla tumbado, pedí poder ver la operación en el monitor para saber qué era lo que me estaban haciendo. Esto me sirvió para ver la operación completa mientras el cirujano me iba explicando qué era lo que se veía y qué era lo que tenían que ir haciendo. Me sirvió de entretenimiento durante las dos horas y media que duró la operación.

Una vez asegurados de que tenía la zona insensible, comenzaron con la cirugía. La sensación era ya conocida ya que algunos años atrás ya me operaron el menisco de la otra rodilla. En ambas operaciones el cirujano utilizó la técnica de la artroscopia que consiste en hacer tres pequeñas incisiones por las que se introducen en la zona afectada los útiles y una cámara para poder seguir y dirigir la operación. Es una técnica poco invasiva y que facilita la recuperación.

Dentro de las cirugías de ligamento cruzado también existen varias técnicas. El fin de todas ellas es la reparación o restitución del ligamento cruzado, para lo cual se realizan plastias con tendones u otro ligamento. En mi caso el ligamento roto fue completamente retirado (se veía en el monitor como una cuerda rota, deshilachada) y me colocaron un ligamento de un donante que estaba perfectamente limpio y de color blanco muy intenso. Otra de las técnicas para esta operación es la plastia con un fragmento del tendón rotuliano. Esta técnica es más invasiva y conlleva una mayor cicatriz a posteriori ya que el “nuevo ligamento” se obtiene del tendón rotuliano.

El trascurso de la operación fue sin complicaciones y la duración aproximada de la misma fue de dos horas y media aproximadamente. Al final de la operación, obviamente, cierran con pocos puntos las incisiones y una la dejan abierta para el drenaje que es un pequeño tubo de plástico conectado a una bolsa también de plástico.

Después de la operación, hasta que empecé a sentir después del efecto de la anestesia, estuve en una sala anexa al quirófano donde me preguntaban cada 5-10 minutos qué tal estaba, si comenzaba a sentir, etc. Recuerdo la sensación de frío que tenía en aquel lugar pese a estar bien tapado con mantas. Destaco una vez más la amabilidad del personal médico y sanitario. Más tarde me subieron a la habitación.

La noche de la operación fue un poco molesta y en algunas ocasiones tuve ciertos dolores debido al tubito del drenaje que tiraba de la herida. La noche fue bien, pude dormir algunas horas, aunque pocas y a la mañana siguiente, tras la visita del doctor, la retirada del drenaje y comprobar que todo iba como debía, me preparé para ir a casa.

Postoperatorio

Una vez en casa estuve unos 2-3 días sin plantar, andando con muletas y empezaba poco a poco a intentar plantar, al principio con dificultades y dolor y poco a poco mejorando. Estuve con muletas en total unas 3-4 semanas y visitaba al doctor cada 15 días aproximadamente durante todo el proceso de rehabilitación hasta el alta final.

Algunos días después de la operación visité al médico rehabilitador para que dictara las pautas de la recuperación de la rodilla. La rehabilitación de la articulación fue dura al principio ya que la articulación tenía que ganar en amplitud de movimiento y ello se consigue forzando la articulación con movimientos repetitivos y, a veces, intensos. Otro objetivo de la rehabilitación es la de fortalecer el cuádriceps debido a la pérdida de masa muscular que conlleva tanto tiempo sin ejercitarlo.

Algunos de los ejercicios que se realizan durante la rehabilitación son de propiocepción para fortalecer y estimular los mecanismos de estabilización de la rodilla.

Durante le primera parte de la rehabilitación tuve que llevar una ortesis como la siguiente:

Me resultó muy cómoda ya que la operación fue en verano y hacía mucho calor. Esta ortesis permite que el paso del aire y se quita y pone con mucha facilidad. Si no recuerdo mal la tuve que llevar durante unos dos o tres meses.

La rehabilitación es muy importante y hay que ser muy constante y seguir las indicaciones del médico especialista y de los fisioterapeutas que nos traten. Con su trabajo y el vuestro podréis conseguir los mejores resultados para vuestra rodilla y comenzar con la práctica deportiva en unos 5-6 meses en los casos habituales.

Esta fue mi experiencia. Algunos detalles quedaron sin publicar seguramente pero espero haber dado y transmitir una visión global de lo que conlleva la operación de ligamento cruzado anterior por la que tuve que pasar. En todo momento el doctor supo transmitirme seguridad, como no podía ser de otra manera, sobre todo lo que hablaba y explicaba, lo cual me dio seguridad y confianza plena en el cirujano y todo su equipo. Esto me mantuvo muy tranquilo durante el tiempo que duró todo el proceso.

Reitero mi consejo de acudir a profesionales médicos y no tratar de indagar por cuenta propia. Ellos saben mejor que nadie cómo actuar y cómo proceder en estos casos. Para nosotros, los pacientes, es algo puntual y podemos estar espectantes, ignorar lo que nos sucede, pero para el personal médico es su día a día.

Desde aquí mi agradecimiento y reconocimiento a todos aquellos profesionales médicos y sanitarios que me atendieron y han permitido mi total recuperación.

One comment on “Mi experiencia

  1. Richard on said:

    Hola

    muchas gracias por publicar en forma tan clara y explícita tu experiencia con la operación del LCA.
    Lamentablemente me enteré y estoy estudiando todo sobre el cruzado ya que soy deportista y a los 38 años estaba haciendo Voley y fútbol sobre césped a la misma vez, jugando en una cancha muy mala al fútbol sentí esa sensación que describiste de haberse roto algo y cuando fui a la emergencia el diagnóstico precipitado fue de que no tenía más que un esguince de rodilla, mi error fue no haber insistido luego en una tomografía como me hicieron AÑOS más tarde ya que musculé mucho y seguí jugando al voley ya que al fútbol no podía, pero hace unos 3 años en competencia volví a hacerme otro esguince solo me dediqué al gimnasio, ahora con el estudio de la rodilla hecho ya tengo el ok del cirujano para operarme, solo falta el examen del cardiólogo y el ok de la anestesista.

    Luego te cuento como me fue, ya que supongo que me operan en un mes o dos, la lista en Uruguay es grande y al ser una operación programada no hay tanta urgencia.

    Nuevamente gracias por la excelente publicación.

    abrazo

    Richard

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

HTML tags are not allowed.